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013. Templo Inmaculada Concepción de Yanque PDF Imprimir E-Mail

Conservación y restauración

El poblado de Yanque tiene su origen en un antiguo asentamiento collagua en el que los franciscanos fundaron, en 1560, un convento, sede de su guardianía, y levantaron su primer templo en el Colca. Con la creación del corregimiento de Collaguas, en 1565, Yanque fue designada su capital. Posteriormente, en 1574, como parte del proceso reduccional del virrey Francisco de Toledo, fue fundado Almoguer de Yanque o Yanque Nuevo, donde existió un gran tambo para alojar a los arrieros y viajeros que comerciaban con los pueblos del Colca.

El primer templo franciscano fue destruido por el terremoto de 1690. En 1692, se inició la construcción del templo de la Inmaculada Concepción, que fue concluido en 1706. Este conjunto, uno de los más emblemáticos del valle, fue completado con la construcción del convento franciscano en el sector del atrio de la epístola.

El templo tiene planta de cruz latina, de una sola nave, y cubierta de bóveda de cañón. Destacan la portada principal del muro del evangelio, enmarcada dentro de un arco cobijo; la portada de pies, de gran belleza y, por su concepción y riqueza decorativa, ejemplo representativo del barroco sur andino; y la capilla absidal.

En 1982, un incendio destruyó el conjunto de retablos y las obras de arte que albergaba el templo en su interior. Los retablos fueron reconstruidos posteriormente con piedra y estuco.

El templo se encontraba en buen estado de conservación gracias al mantenimiento de la comunidad religiosa que permanece en el convento. No obstante, presentaba algunos daños estructurales, efecto de los sismos. El terremoto de junio del 2001 agravó los daños en los muros y las bóvedas de cubierta, produciendo el colapso parcial de la portada lateral y la fractura de la torre del evangelio.

La intervención integral del templo, iniciada en el 2004, permitió consolidar la bóveda, los muros y la torre del campanario mediante la sustitución del mortero de agarre disgregado y la restitución de los sillares facturados o faltantes.

Como parte de la intervención, se efectuaron los trabajos de conservación de los bienes muebles del templo, que incluyeron la restauración de los retablos, las esculturas y los lienzos, y la recuperación y conservación de las pinturas murales.

 
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