Historia PDF Imprimir E-Mail

Antecedentes Históricos

YUCAY
Los andenes o terrazas fueron propiedad del Inca Huayna Ccapac, Esta porción de tierras sirvió para el culto al Sol y a la Pacha Mama ("Ensayos de Historia Andina"- María Rostworowski). Es el monumento más grande del Valle Sagrado dedicado a la agricultura y a la fertilidad.

Las andenerías de Yucay están edificadas con mampostería de piedras labradas, traídas desde las punas de San Juan y las canteras de Cachicata en Ollantaytambo.
Los muros alcanzan una altura promedio de 5 a 10 metros, con una extensión de 800 metros. Las plataformas son utilizadas como terreno de cultivo. Se accede por escalinatas adheridas a cada andén, divididas en tres sectores separados por caminos y canales de riego que atraviesan las plataformas desde la quebrada de San Juan. 
Las plataformas o andenes fueron expresamente construidas con un fin agrícola, la estructura de la composición estratigráfica del relleno está dada por una primera capa compuesta de cascajo, la segunda por ripios y la tercera por greda o tierra fértil para el cultivo.
El distrito de Yucay esta conformados por más de 72 andenes o terrazas que hacen una extensión de 100 hectáreas de tierras, hoy a cargo de 87 propietarios.
El conjunto de andenes de Yucay, muestra la portada llamada “Portada del Sol o la Portada de Antibamba” ubicada estratégicamente hacia los 4 puntos cardinales.
El cultivo del Maíz era trabajo estatal; en las andenerías se utilizó grupos de agricultores provenientes de diferentes Suyos, este proceso fue considerado como un ritual.
En el mismo poblado del distrito de Yucay se yergue el palacio de Sayri Túpac, los habitantes más antiguos del Valle de Yucay, lo conocían como Huaca Huasi o lugar sagrado.
Los informes realizados por los estudiosos de este lugar indican que este recinto no era una casa propiamente dicha, sino un ambiente dedicado a labores administrativas de carácter agrícola y religioso.
La doctora Ana Kendall, tomó muestras y mediante al análisis de radio carbono de un pedazo de madera del dintel; obtuvo la datación de 1450 D.C. con un error más o menos   de 100 años. Dato que sitúa la evidencia entre 1350 a 1550 años D.C., por lo tanto se considera ese edificio de época tipo Inca tardío.
Según Gabriel Martínez Aguayo, este recinto fue un gran calendario lunar de 28 días y 13 lunas descrito por el cronista Guaman Poma de Ayala en su libro “Nueva Crónica y buen gobierno”.
En el distrito de Yucay cuenta con pintura rupestre asociado a estructuras funerarias típicas de la época pre-inca.
El sitio Ayawayq’o, a 3100 m.s.n.m., ha sido documentado parcialmente por el arqueólogo Pedro Taca (1990), quien publicó el primer calco del más grande de los paneles ubicado en la parte alta del acantilado. Está formado por tres paneles de pinturas rupestres que se encuentran a diferentes alturas del lado sur del cerro Capillayoq, que allí forma un acantilado de unos 42 m de altura. El primer panel está ubicado en la base del acantilado (a 2.6 m del suelo); el segundo, a 15 m del suelo; el tercero, a 28 m de altura y a 7.6 m encima del panel 2.