Programa P>D

Patrimonio para el Desarrollo

El patrimonio como parte de la identidad cultural, se constituye un derecho de la sociedad, pero también en un recurso para el desarrollo que, conservado y gestionado adecuadamente, puede generar una rentabilidad social y económica, y ser factor de cohesión interna de población en los procesos de desarrollo.

El Programa P>D entiende el patrimonio como un recurso desde el cual plantear una estrategia integral de desarrollo, contribuyendo a mejorar las condiciones de vida de la población más pobre, y simultáneamente, garantizar el pleno ejercicio de sus derechos humanos, entre ellos el derecho a la propia identidad.

02. Conjunto de la Compañía de Jesús PDF Imprimir E-Mail

Restauración integral y puesta en valor

Los primeros jesuitas llegaron a la ciudad de Arequipa en 1573 y, al poco tiempo, iniciaron la construcción del primer templo y colegio jesuitas. El Colegio del Apóstol Santiago abrió sus puertas en 1578, pero fue clausurado por disposición del virrey Francisco de Toledo. En 1581, ante los reclamos de la población, el virrey Martín Enríquez de Almansa autorizó la reapertura del colegio.

La construcción del actual conjunto se inició en 1677 y concluyó en 1738. Allí funcionaron el colegio y noviciado jesuita hasta 1767, año en que fue decretada la expulsión de los jesuitas del virreinato del Perú. Posteriormente, la administración de sus bienes pasó a los padres oratorianos de San Felipe Neri.

En 1783, en los claustros del antiguo colegio fue instalado el Hospicio de Niños Huérfanos y Expósitos, que en 1848 pasó a depender de la Beneficencia Pública de Arequipa. En 1921, la Beneficencia decidió trasladar el hospicio a un nuevo local, acción que se financiaría con la venta de los deteriorados claustros del antiguo colegio. Por ello, los claustros fueron divididos en ocho lotes y subastados. Los nuevos propietarios instalaron en cada lote viviendas precarias, que transformaron el conjunto jesuita en un tugurio.

En 1971, el Banco Central Hipotecario adquirió las propiedades y restauró los claustros del antiguo colegio, que fueron destinados a locales comerciales. La intervención permitió rescatar uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes y representativos de la arquitectura barroca del sur andino, pero quedó pendiente la conservación del templo de la Compañía y de la capilla de San Ignacio, que presentaban importantes daños estructurales y estaban en riesgo. Esta situación condicionó que las primeras actuaciones del Programa P>D de la AECID en Arequipa se concentraran en el templo de la Compañía de Jesús.