22. Pasaje 28 de Julio

Rehabilitación y puesta en valor

El pasaje 28 de Julio conecta el barrio del Vallecito con el centro histórico a través de una tradicional escalinata. Debido a su estado de abandono y falta de iluminación, este espacio se había convertido en un foco delincuencial, lo que motivó un pedido unánime de los vecinos para que fuera rehabilitado.

Los trabajos de rehabilitación permitieron el mejoramiento de las gradas y descansos, la renovación de los pisos, la adecuación de las áreas de jardinería, la restauración y el pintado de las fachadas, la dotación de mobiliario urbano y la iluminación del pasaje. Todo ello proporcionó una imagen renovada del pasaje y mejoró las condiciones de seguridad para sus pobladores. Estos logros fueron posibles gracias a la participación activa de los vecinos —entre ellos la Universidad Católica San Pablo— en la ejecución del proyecto.