HUAMANGA: Antecedentes Históricos PDF Imprimir E-Mail

La ciudad de Huamanga se funda el 29 de enero de 1539 en el sitio de Huamanguilla ciudad de San Juan de la Frontera de Huamanga. El 25 de abril de 1540, la ciudad fue trasladada y refundada en su actual emplazamiento. El trazado de la ciudad responde al modelo de damero en torno a una plaza mayor, donde se ubican las sedes de los poderes político, civil y religioso. La primera expansión de la ciudad fue hacia el sur, y fue albergando la población indígena traída como yanacona para los trabajos de construcción de la ciudad. La Parroquia del Sagrario fue la primera de la ciudad.
Posteriormente crecen en la periferia los barrios de San Blas, San Juan Bautista, Carmen Alto, Santa Ana o Tenería, de mayor tradición, y en el siglo XVII se crean los barrios de Soquiakato, Belén, Andamarca y Calvario, hacia el oeste de la plaza, en las laderas de la periferia.
En el siglo XVIII el crecimiento de Huamanga se fue estancando ante la imposibilidad de ampliar la dotación de agua a la ciudad. En la segunda mitad del siglo XIX, Huamanga era considerado como una ciudad carente de higiene. La incapacidad del municipio de dar solución a la demanda de agua potable para la población agravó el problema de la limpieza pública.
Entre 1919 y 1930 la ciudad de Ayacucho modificó su ordenamiento urbano; se construye la carretera que conecta a Huamanga con Huancayo, y las avenidas Tejarpata, Augusto B. Laguia, Centenario, se remodelan la Municipalidad y la casona de la Prefectura, donde se realizaron las recepciones solemnes del Centenario. Además se instaló la red de agua domiciliaría que desplazó al sistema antiguo de pileta pública. A esta época corresponde la construcción de la Plaza Mariscal Cáceres  en el barrio Magdalena y el monumento a la heroína María Parado de Bellido  en Pampa del Arco. Para 1959 la ciudad cambio definitivamente su fisonomía convirtiéndose en la dinámica, hirviente y bulliciosa ciudad universitaria.
En los ´80 se inicia un periodo de guerra interna y violencia terrorista de Sendero Luminoso, que aisló a la Región de Ayacucho del resto del país y debilitó su precaria economía, lo que produjo el éxodo de la población huamanguina a la capital Lima, y por otro, un creciente flujo migratorio de población rural a la ciudad de Huamanga. Lo que trajo como consecuencia la densificación de su Centro Histórico, que a pesar de ello logró conservar una gran parte de su arquitectura tradicional.
La derrota del terrorismo en 1992 significó un nuevo rumbo para la ciudad y el inicio de un acelerado proceso de transformación y desarrollo. Reaparece el comercio en Huamanga, y la ciudad se abre al turismo que se constituye en un nuevo motor de la actividad económica. Iniciándose una intensa actividad constructiva que, ante la ausencia de un adecuado marco regulador, consolida un crecimiento caótico de la ciudad y deteriora la tradicional fisonomía de su Centro Histórico. Aparecen en las áreas periféricas nuevos asentamientos humanos y/o pueblos jóvenes que albergan a una población pobre que busca en Huamanga una opción para su desarrollo económico.
En el Centro Histórico de la ciudad se generaliza el proceso de destrucción de la edificación tradicional y sustitución por nuevos edificios que no cumplen con la normativa existente y se deterioran las condiciones y calidad de vida de la ciudad.